Roy Brick

Cofundador de moovit
@moovit_es

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“Nosotros queríamos cambiar el mundo”

Roy Brick tiene ascendencia uruguaya, aunque habla poquísimo español, y desde su amabilidad cordial se disculpa con nosotros y con sus antepasados cuando nos atiende en un céntrico hotel de Madrid durante una de sus frecuentes visitas a España. Para este cofundador de la app móvil sobre transporte público en tiempo real, que cuenta con más usuarios en todo el mundo, los datos abiertos de las administraciones son una necesidad que abre oportunidades tecnológicas antes impensables. Abrir datos no es sólo transparencia, es utilidad y sostenibilidad. 

¿Qué desafíos plantean los Open Data a aplicaciones como Moovit, sólo tecnológicos o también éticos?

El reto es más técnico que ético porque la ética no va a cambiar, es parte de la cultura de tu negocio. Empezamos con esta compañía preguntándonos cómo podríamos cambiar el mundo, cómo podríamos observar las experiencias de la gente que usa el transporte público, y cómo podríamos cambiar la manera en la que ellos hacen uso del mismo. El foco que utilizamos cuando empezamos a solicitar dinero a los inversores fue decir “pruébanos”. Esto es algo muy interesante para la gente, hacer crecer el negocio todo lo posible, porque todo el mundo, al final, cree que una empresa que soluciona problemas reales, es una empresa que en el futuro puede proporcionar beneficios.

En su caso, el beneficio para el usuario está claro, pero ¿para la compañía? ¿cuál es el modelo de negocio? 

Se pueden ver empresas como Google, Facebook o Twitter, que no tenían ningún modelo de negocio, pero tenían muchos usuarios y han construido su propio modelo en paralelo a su crecimiento. Y nos estamos centrando en eso. Esta es la nueva generación del transporte. Alguien me enseñó hace poco un experimento en la televisión, en el cual se les quitaban a varios adolescentes sus smartphone durante dos días y se instalaban cámaras para ver qué hacían a lo largo del día sin ellos. Y me sorprendí al ver cómo, en una clase, un joven llegaba tarde y se excusaba afirmando que no había podido comprobar la hora del autobús. Esto es algo que ya ha cambiado, ahora todos dependemos totalmente de la tecnología y, en mi opinión, nos hace la vida más fácil.

La tendencia ¿es a que haya más aplicaciones con servicios similares, o a que sobrevivan un puñado de ellas que puedan ofrecer servicios de todo tipo, relacionados? 

Creo que habrá menos aplicaciones. El último estudio de EEUU muestra que, de media, las personas nos descargamos una aplicación al mes. Creo que aquellas aplicaciones que sobrevivirán serán las que contienen más información y sean más completas. Ahora mismo disponemos de una aplicación para el metro, otra para el tren, otra para pagar… ¿Por qué no tener una que ofrezca todos los servicios? Esto ya es una moda en lugares como China, donde existe una aplicación que contiene el servicio de pago, WhatsApp, Twitter, etc. No creo que se deba llegar hasta este extremo, pero serán las aplicaciones que contengan Big Data las que sobrevivirán. Es algo inevitable ya.

¿Cuál será el factor que determine esa supervivencia, la integración?

Creo que la integración, porque ya actualmente, si quieres ir a algún lado, puedes ver cómo ir tanto si vas en bicicleta, en taxi, en metro, en bus… Esto es lo primero y más importante. Lo segundo es asegurarnos de que los datos están actualizados, y para ello contamos con 100.000 editores en todo el mundo que se encargan de mejorar y cambiar los datos.

Big Data y negocio parecen tener una relación clara, pero ¿qué puede hacer esta tecnología en los grandes desafíos del futuro? Megacities, cambio climático…

Creo que, si hablas de las nuevas tecnologías que marcarán el futuro, hablamos de Big Data. Todas las decisiones que las grandes máquinas deciden están relacionadas con Big Data. Nosotros recogemos muchos datos y podemos proporcionar la mejor información, que a veces es más acertada que la información que proporcionan los datos abiertos de origen público. Necesitamos la información para realizar un mejor ‘planning’ de la ciudad. Si las ciudades actuales se plantean cómo serán dentro de veinte o treinta años, el reto es que habrá mucha más gente viviendo en ellas, y habrá mucho menos espacio abierto para construir, por lo que ahora debes tomar decisiones sobre cómo gestionarlas. Sólo puedes conseguir esto teniendo toda la información, para planificar ciudades mejores o llegar a modelos estadísticos que ayuden a paliar o prevenir el cambio climático.

¿Qué actitud mantienen las administraciones en España hacia la apertura de los datos? ¿Y las compañías?

En relación con los municipios, con los que más relación tenemos por la naturaleza de nuestra aplicación, vemos que están muy interesados, entienden los beneficios y quieren usar open data para mejorar el ‘planning’ de las ciudades. Creo que están en una buena dirección, se lo toman muy en serio. En cuanto a empresas privadas, creo que la que no se adapte no sobrevivirá. Veremos compañías que ahora son muy populares y que no se adaptarán, probablemente en veinticinco o treinta años no existirán o estarán perdiendo su mercado.